Técnicas de estudio en la UNED


Planificar el tiempo de estudio

Al principio de curso sabemos cuántas asignaturas tenemos, y de cada una de ellas, cuántos temas. Lo ideal para planificar bien el estudio de todos estos temas, es dividirlos entre las semanas que tenemos desde el inicio hasta la fecha de los exámenes, dejando siempre al final una o dos semanas de repaso general. Es ideal empezar por asignaturas de dificultad media, luego seguir con las de dificultad alta, y terminar con las más fáciles.

Otra cosa que hay que tener bien presente es el número de asignaturas que hay que coger. Normalmente, para aprobar una asignatura, se necesita dedicarle, mínimo unas 5 horas semanales, además del tiempo para ir a clase, hacer prácticas y demás. Se recomienda 1 asignatura menos de las que creamos que podemos aprobar, para así sacar el resto holgadamente y sin sobresaltos. Algo que la gente no sabe, es que las asignaturas de las que nos matriculamos por segunda vez, por haber suspendido la primera, es que se paga más caro cada crédito.

Si eres nuevo, mira el apartado Bolonia, ya que te puedes llevar sorpresas si te matriculas de un plan actual.

Técnicas específicas de estudio

Hay unas técnicas que nos servirán para mejorar y rentabilizar el estudio, aunque de ningún modo son infalibles o necesarias, sí es cierto que ayudan mucho a gente que no está acostumbrada al estudio.

La lectura. En el proceso de lectura se pueden definir cuatro momentos, reconocer las palabras, entender las ideas, contrastar el pensamiento del autor con el propio y evaluar lo leído. Dos aspectos fundamentales relacionados con la lectura son la comprensión y la velocidad. De la primera cabe destacar lo que se denomina "lectura crítica" que consiste en leer el texto, sacar tus propias conclusiones y contrastarlas con lo que piensas. Ni que decir tiene, que si no comprendemos lo que estamos leyendo, cuando se nos pregunte por ello, no sabremos dar una respuesta correcta. En cuanto a la velocidad, diremos que tiene mucha importancia por un motivo principal que no es más que el poco tiempo que tenemos para estudiar y el montón de documentación que hay que leer para preparar los exámenes. Según ciertos cálculos, se considera un nivel de lectura excelente el de unas 260 palabras por minuto. Un nivel medio serían unas 200 y un nivel deficiente, 170. Está claro que si el nivel de lectura es deficiente, hay que intentar mejorarlo con técnicas como reducir las fijaciones en los párrafos, esto es conseguir captar más información de un solo vistazo. Otros métodos son poner en práctica la lectura todos los días, evitar mover los labios mientras se lee, o ver películas subtituladas.

Los resúmenes. Todos sabemos que hay que resumir para no tener que memorizar todos los textos, pues eso nos llevaría un tiempo exageradamente alto, por no decir que sería casi imposible. El resumen consiste en sintetizar la información de la forma más breve posible y utilizando un lenguaje propio. Hay que intentar hacer resúmenes escuetos, cogiendo las ideas más importantes, y que luego nosotros mismos entendamos. Todo vale para resumir, esquemas, subrayados, listas de conceptos, etc. Siempre que se haga sobre un libro, es mejor hacerlo en lápiz, ya que la vida de ese libro puede que no termine con nosotros.

Trucos para memorizar. El conocimiento previo es básico, ya que se comprende mejor cualqueir contenido nuevo si se conoce algo relacionado con él. La repetición, es útil recitar para sí mismo lo estudiado. La mnemotecnia, que consiste en asociar ideas con imágenes, o hacer siglas de las primeras letras de una frase larga.

Preparación de exámenes

El conocimiento del tipo de examen que vamos a tener, así como la posibilidad de tener ejemplos de exámenes de años anteriores (como ocurre en la UNED), nos sirve para usar una estrategia más adecuada. Si los equipos docentes siguen alguna pauta a la hora de poner exámenes, nosotros podemos averiguarlo observando los de años anteriores. Esto nos sirve además para memorizar preguntas, ya que en muchas asignaturas, suelen caer preguntas repetidas. Es muy útil a la hora de repasar los conceptos estudiados, fijarse en exámenes anteriores para, de este modo, poder saber si hubiéramos sido capaces de poder resolverlos.

En los exámenes de tipo test, hay que observar muy bien cómo se puntúa. Por ejemplo, en un examen de 25 preguntas, se aprueba con 13, pero puede pasar, depende de la penalización por preguntas erradas, que podamos contestar una más aleatoriamente, porque no hay miedo de fallarla.

En los exámenes de desarrollo, hay que intentar ser concisos dando las respuestas. Escribir correctamente, hacer un examen limpio, sin tachones y basarse únicamente en lo que se nos pide, son factores que algunos catedráticos de la UNED tienen muy en cuenta.

Otros consejos para estudiar en la UNED

El perfil del estudiante de la UNED, suele ser el de una persona que dejó los estudios hace tiempo, que tiene un trabajo y una familia que atender, y que posiblemente ni pueda acudir a clase. Por ello, las herramientas que la UNED dispone para sus alumnos, nos son de mucha ayuda. Por ejemplo las tutorías por teléfono, los cursos virtuales, el foro de las news, los programas radiofónicos, la televisión educativa, etc. Además, es muy recomendable ir a clase cuando se pueda, siempre con el tema que toque ya estudiado, para consultar dudas al tutor. Hacer grupos de estudiantes con las mismas asignaturas para quedar a estudiar. Y por último, buscar por Internet; cada vez más compañeros nos animamos con nuestras webs, blogs, foros y demás, a ponernos en contacto con nuevos alumnos y ofrecerles nuestra experiencia, consejos, material, etc.

Desde todouned.com esperamos que os haya servido de ayuda esta pequeña guía, pero además, estaremos siempre a vuestra disposición para orientaros en lo que podamos, desde el apartado contacto.

Bibliografía: Sebastián Ramos, Araceli y otros. (2003) Volver a estudiar, guía de técnicas de estudio para alumnos del CAD.

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